No compartas datos personales: ni por correo, llamadas telefónicas o redes sociales.
Verifica la fuente: Confirma quién te contacta antes de compartir información.
Desconfía de lo urgente: No actúes sin pensar ante mensajes que generan urgencia.
Reporta lo sospechoso: Usa los canales oficiales para reportar los correos o mensajes que te generan duda.
Activa doble verificación: Añade una capa de seguridad extra a tus cuentas.

